martes, 27 de abril de 2010

Cursos - Rehabilitación Molino de Abajo de Fataga

Hace un tiempo escribí sobre la reforma que se está llevando a cabo en el Molino de Abajo de Fataga. Cristina, su dueña, sigue intentando sacar adelante este bonito y arriesgado proyecto por preservar el patrimonio canario. Les cito sus ideas para seguir avanzando en este, para mí, maravilloso proyecto.

Su idea es recuperar el molino, que éste vuelva a funcionar. Creando talleres en los que la gente aprenda a trabajar con la piedra haciendo muros, y a la vez participa en la reconstrucción del molino.

Esto conlleva un coste, como es normal.

-Curso de pedrero
El curso sería impartido por un pedrero durante los fines de semana.
Los grupos deben ser de entre 7 y 10 alumnos durante los 4 fines de semana que durará dicho curso.
El precio por persona es de 250€.

-Curso de agricultura ecológica
Impartido por un técnico en agricultura.
Los grupos de entre 7 y 15 alumnos durante 4 fines de semana.
Serían los sábado de 9:00 a 17:00 horas.
El precio por persona es de de 275 €

Los cursos empiezan a partir de Mayo.

Quien voluntariamente quiera participar en esta reconstrucción, y entre enamorados de la tradición canaria ponerlo a funcionar, también será bienvenido. Incluso, crear una red de recuperación de nuestro entorno y patrimonio y recuperar otros también.

El correo de contacto es el siguiente: cristina.pirez@hotmail.com

Como ya dije en su día, es una idea muy bonita aunque cuesta bastante llevarla a cabo. Espero que salga adelante y que los difíciles inicios sean sólo un recuerdo lejano cuando esté funcionando.

En su día hice una ruta que pasa por varios molinos, entre ellos, éste del que ahora escribo.

Buena suerte ;)

2 comentarios:

drguez dijo...

Ojalá y me equivoque, pero no le auguro demasiado éxito a estos cursos...

La iniciativa es cojonuda, pero la forma, aunque con nuestras penosas AAPP quizás no quede otra, no parece la más incentivadora.

Toni dijo...

Bueno, hay que seguir intentándolo de cualquier forma a ver si hay suerte. Poco a poco, quizás una casa rural, cuando esté reformado, u otra fórmula que se le ocurra a Cristina dé frutos.