jueves, 3 de enero de 2013

Tunte - Las Mesas - Arteara

La ruta comienza en las instalaciones deportivas de San Bartolomé de Tirajana casco, Tunte como también se le conoce. En dirección sur, a 200 m, nos desviaremos a mano derecha por una carretera de asfalto estrecha con un poste de señalización que reza así: PR GC-40 Degollada de la Manzanilla.

Siempre en dirección sur seguiremos por la carretera hasta el próximo cruce señalizado a 600 m, donde se empieza a subir por una pista de tierra a mano derecha. A medida que ganamos altura tenemos unas buenas vistas de Manzanilla, Amurga, Fataga...
Pronto haremos un cambio de dirección, se llanea durante un rato, pasamos delante de una pequeña fuente llamada Fuente del Solapón para seguidamente ascender por un par de zig zag hasta un cruce de caminos, la degollada de la Manzanilla.


Fuente del Solapón

Degollada de la Manzanilla

Aquí giraremos hacia Maspalomas (por si arrancan el cartel, a la izquierda) en unos minutos llegamos a otro cruce señalizado que no deberemos coger para hacer esta ruta. Si cogiéramos esa dirección llegaríamos a Ayagaures atravesando el pinar de Pilancones y las Tederas, una lástima que el gran Pino de Pilancones ya no esté, da mucha pena asomarse ahí y no verlo majestuoso entre todos los demás. Echando la vista atrás veremos la Mesa de las Vacas y el típico paisaje de pinos de Gran Canaria.

Morro de las Vacas

Durante 1,5 km continuaremos por las pista de tierra desechando tres desvíos casi consecutivos a la izquierda. Llegados a un cuarto, a la derecha, nos desviamos unos minutos para ver un cortijo, ahora en ruinas, que fue habitado por antiguos pastores de la zona y volvemos sobre nuestros pasos.



Retomamos el camino y seguimos carretera abajo 1800 metros más, las vistas de Amurga con el Talayón y sus cuatros pequeños picos nos acompañarán prácticamente todo el camino. En este mismo tramo bajaremos otro tramo serpenteante que nos lleva a atravesar el barranco de los Vicentillos en su parte alta, llegaremos a la Degollada de las Yeguas, extrañamente lleva el mismo nombre que el mirador de la carretera que va de Maspalomas a Fataga. En este punto cogeremos un camino poco marcado para pasar por el Alto de las Mesitas para volver a coger la pista por la que veníamos más adelante (ver ruta al final), en Las Mesitas. Quien no quiera complicaciones basta con seguir por la carretera de tierra sin más, eso sí, las vistas por arriba son mucho mejor.

Bajada al barranco de los Vicentillos en su parte alta




Vista de Fataga y Amurga desde el Alto de las Mesitas

Dama de Gran Canaria

Una vez de vuelta a la carretera, andaremos sus últimos 400 metros atravesando el Llano del Corral de los Machos, y bajaremos por un camino que comienza delimitado por dos pequeños muros de piedras. Esta zona está siendo reforestada y además presenta la mayor concentración de Cardoncillos que he visto en Gran Canaria. Se baja por un bonito camino y se llanea hasta la Degollada de Garito, ante nosotros se abre una bonita panorámica del sur con las dunas de fondo.

Vista del sur con las dunas

Bajada hacia la degollada de Garito, al fondo

En la degollada comienza una camino espectacular, de esos que parecen que no existen cuando miras de lejos y que por fuerza tienen que ir haciendo eses porque el desnivel es brutal. La última bajada nos llevará a Arteara a través del Lomo y el Hoyo de los Cascajos, un pedregal enorme creado por el desprendimiento de la montaña que se encuentra justo entre el Morro de Garito y Las Mesas. Justo al final del todo, esta enorme cantidad de roca en pedazos fue usada por los aborígenes canarios para crear una de las mayores necrópolis de Canarias, la Necrópolis de Arteara, con su maravilloso fenómeno astronómico que ocurre en los equinoccios sobre el denominado túmulo del rey. Les recomiendo visitarla, algún día estaré allí en uno de esos equinoccios.


Al fondo Necrópolis de Arteara y el pueblo de Arteara

Barranco de Fataga

Morro de Garito arriba del todo
Una vez llegados a otra pista de tierra continuamos de frente por entre dos muros de piedras, similares a los del inicio de la bajada, nombrados anteriormente. Si vamos un poco a la derecha hay dos bajadas por la misma necrópolis una por cada lado, con varias variantes incluso. Como dato curioso, los vecinos de la comarca le llamaban sanamente, aún hoy en día se oye alguna vez, el "cementerio de los guanches". La última vez que lo escuché me trajo un bonito recuerdo y me di cuenta de que yo mismo, que tantas veces lo había escuchado y dicho, lo había olvidado.

La ruta realizada fue la siguiente: Tunte - Degollada de la Manzanilla - Las Mesas - Arteara

Datos de la ruta:
-Distancia: 16 km
-Duración: 6 h. con varias paradas y a un ritmo medio - bajo.
-Dificultad: Baja
-Ruta: enlace a la ruta grabada por Martín con el gps.
-Recomendaciones:  llevar la ruta en gps y calzado cómodo.

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